“El periodismo deportivo en México está al mismo nivel de los espectáculos”

El mexicano dice que no lee por falta de tiempo, ¿pero el periodista quiere escribir? En un país cuyo promedio de periódicos leídos la semana es menor a cuatro, de acuerdo con el INEGI, el que escribe está casi obligado al ruego.

Uniformados de azulcrema y uno tras otro, así exhibe el puesto de periódicos la variedad deportiva del miércoles. El más atrevido elige el blaugrana. El trabajo de convencimiento incluye la crónica de partido de ayer, las declaraciones del técnico y el resumen de Champions.

“Creo que muchos de los reporteros quisieron ser periodistas o reporteros de deportes por tener acceso a ir a cubrir eventos deportivos nacionales o internacionales sin tener que pagar los sellos”, asegura Beatriz Pereyra, reportera de la sección de deportes de la revista Proceso, quien hace más de quince años, inspirada y guiada por el Mago Septién, eligió este camino. No precisamente el de la información amable.

Beatriz Pereyra ha ejercido la profesión en radio, televisión y prensa. Su pluma ha incomodado, sus investigaciones han dado voz a los atletas, y se incluye en el grupo de periodistas que escapan al guión.

En cuanto a México, ¿cuál cree que sea el lugar del periodismo deportivo?

El lugar del periodismo deportivo en México está como al mismo nivel de los espectáculos o la información de sociales, considerada como soft news. Temas que no tienen la importancia de una sección nacional o quizás de una sección internacional; es visto como las formas agradables, la información agradable para que la gente se entretenga y no necesariamente como para que tenga información de la misma relevancia como podemos encontrar en las secciones nacionales.

Por mi experiencia, lo que yo he visto, se hace diarismo. Es decir, se cubre la nota día a día, se cubren acontecimientos deportivos y generalmente lo que tenemos son resultados. Y a veces también un poquito de historias, tratar de rescatar quiénes son esos atletas, pero no creo que estén tampoco muy bien contadas. Y periodismo de investigación deportivo prácticamente no existe en México.

¿Considera que el periodista deportivo está conforme, o que en verdad está haciendo algo por mejorar el periodismo?

Creo que muchos de los reporteros quisieron ser periodistas o reporteros de deportes por tener acceso a ir a cubrir eventos deportivos nacionales o internacionales sin tener que pagar los sellos. Suena feo, pero lo que he podido observar es que la mayoría son fanáticos de los deportes. Y me incluyo, yo también soy fanática de los deportes. Pero de pronto no se dan cuenta que tienen una responsabilidad social como periodistas.

Creo que el periodismo mexicano está lleno de opiniones, todo el mundo cree, todo el mundo tiene una opinión. Incluso ya no tienes que ser una persona que es reportera durante muchos años y que tu experiencia ya te permite sentarte en una mesa de discusión o escribir una columna. Ahora vas llegando y tú ya tienes derecho a opinar y lo que opines va bien porque creo que es importante que te lean. Y ni siquiera hay un análisis, no hay información útil, una revelación; que digas “estoy aportando algo que en las notas no existe”.

Tampoco veo que muchos reporteros estén interesados en aprender, en mejorar, en capacitarse, sino que ya cursaron la carrera, salieron de la carrera, unos ni tienen la carrera y se quedan con lo que ya saben. Y no hay una preocupación en ¿cómo puedo mejorar mi formación? Y si te das cuenta, los noticieros de radios, de tele están llenos de la misma información.

¿Considera que hubo algún punto de ruptura, En algún momento fue distinto?

No he visto que antes se hiciera periodismo de investigación en deportes y se haya dejado de hacer. O sea, creo que más bien es una meta que no se ha escrutado, que no se hace. También entiendo que no nada más tiene que ver con el periodismo deportivo porque en México en general, creo que el periodismo adolece de eso. Si haces una revisión histórica de las notas, de todo lo que se ha publicado en medios de comunicación no es que precisamente en las secciones internacionales, nacionales o locales puedas encontrar investigación.

Insisto, no estoy generalizando, no estoy diciendo que nadie lo hace, porque sí lo hacen. Por ejemplo, en el periódico AM de León, Raúl Olmos hace unas investigaciones geniales, el trabajo que hace la unidad de investigación de Carmen Aristegui, lo que he intentado hacer en Proceso. En deportes y en información general sí hay equipos o periodistas que han intentado salir de la información de todos los días para generar mejores piezas periodísticas. Pero imagínate en Nacional, que es donde hay más presupuesto, hay más reporteros, hay más editores; los mejores periodistas de este país han estado en información nacional y aun así el periodismo de investigación es una deuda que tenemos pendiente, ¿pues en deportes qué te puedes esperar?

En América Latina está el concepto de “la dictadura del clic”, que es subir a las plataformas digitales y las redes sociales todo lo que genere visitas. Incluso lo que sea con tal de llegar a la meta diaria. Esto ha llevado a los rumores como una fortaleza para conseguir visitas, ¿cree que eso ha afectado al periodismo deportivo? ¿Cree que exista alguna forma de combatirlo?

No le echaría la culpa a la tecnología, no le echaría la culpa a la era digital porque al contrario, la era digital y todas estas herramientas que ahora tenemos deberían ser un plus para que nuestro trabajo fuera mejor. Porque el rigor periodístico existe lo mismo para que lo publiques en un medio impreso o en un medio tradicional, o para que lleves ese trabajo a las redes sociales o a las páginas de internet.

Sé que hay editores que te están dándote latigazos atrás “¡Sube la nota, sube la nota!”. A nosotros mismos nos ha pasado que nos piden que subamos notas que son rumores, que es información no confirmada y es triste. “Nada más no firmes, nada más ponle la redacción”. Y la verdad es que eso sí es terrible porque en lugar de que el periodismo mejore, empeora. Empeora porque de por sí no tenía rigor. Ya no hablemos de rigor, es el esparcimiento de rumores y chismes, es degradar la profesión. Porque entonces eso significa que ¿cuál es la diferencia entre tú como periodista y una persona que tiene también su red social y que se puede poner a subir información? Pues ninguna, creo que nos estamos saboteando. Tenemos un problema fuerte de credibilidad en medios y si alimentas esos rumores y después sales y te desmienten, no abona.

La tecnología es una herramienta que debemos saber explotar para difundir el periodismo desde otras plataformas. Difundir nuestras piezas periodísticas o nuestros trabajos desde otras plataformas. Creo que tampoco las hemos sabido utilizar y hemos llegado a creer que también puedes hacer periodismo en las redes sociales. Pues no porque la inmediatez en el periodismo te mata, termina siendo contraproducente. Hay tantos pasos que seguir, aunque sea una simple nota o un simple dato cumpla con las características del periodismo por la inmediatez, por la premura, por ganar los likes o por llevar visitantes a la página estamos haciendo cosas que no debemos hacer.

La única defensa que tenemos como periodistas es hacer bien nuestro trabajo, es cumplir con los pasos de verificación de datos, de tener nuestro código de ética que diga que si no le hablaste y le preguntaste para confirmar la información, no quiere decir que no vas a subir la nota o no la vas a tuitear, es que vas a contrastar y vas a decir “ésta es la versión del tipo”.

Por una parte eso, lo que está al alcance de la gente, lo que se ofrece. Y por otra, las estadísticas que dicen que la gente lee cada vez menos. Aunque también existe la contraparte de que cada vez crecen más las librerías y la producción de libros y revistas. ¿Cuál es el futuro de la lectura de textos periodísticos?

Creo que a la gente le tenemos que hablar con otros lenguajes. El tema de que México es un país donde no se lee, pues eso no se le escapa a nadie porque ahí están las estadísticas muy claras que dicen que los mexicanos leemos creo que son 2.5 libros en promedio al año y eso ha sido histórico. Si la gente no leía antes, ahora que tienes acceso a enterarte en 140 caracteres, o que lo puedes ver en un meme, o que lo puedes ver en una publicación en Facebook pues menos van a leer.

¿Qué tenemos que hacer? Si la gente ya no compra un libro, no compra una revista impresa, no compra un periódico y lo que quiere tener al alcance de su mano en su teléfono la información, pues entonces hay que hablarle de otra manera.

Si la gente no lee, no es pretexto para que yo me aferre a querer seguir haciendo mamotretos y letras y letras. Tenemos que mutar. ¿Qué quiere la gente? ¿Infografías? Vamos a darle infografías. ¿Qué quiere la gente, no comprar el periódico, no comprar la revista Proceso y quiere verlo en otras plataformas, en otros lenguajes? Se los tenemos que dar. Ésa es la forma. No podemos ir contra la corriente. No podemos querer obligar a la gente a que lea o a que haga algo que nunca ha hecho.

¿Y entonces cuáles serían las fortalezas de periodismo deportivo respecto a otros?

Que puedes abordarlo desde diferentes ángulos, que es un prisma, que puedes hacer crónicas fantásticas de los partidos, que puedes hacer perfiles de los atletas, sin caer en esto que ha sido muy lamentable que hemos visto en la televisión durante muchos años… que vaya la abuelita y llore con los niños y que yo me acuerdo cuando era pobre. Los deportistas son personas hechas con algo especial, que los lleva a que se paren a las 5 de la mañana, a que corran, a que lleven a su cuerpo a un esfuerzo físico tremendo que puede derivar en lesiones. Cuéntame también esa parte de estos seres.

También creo que no debemos seguir actuando como fanáticos, que el periodismo debe tener una distancia muy bien marcada entre sus fuentes y él. Que no puedes obtener información y entrevistas a cambio de que eres cuate o amigo de los jugadores, o de los dueños de los equipos, o de los directivos.

Tenemos en las manos como un diamante en bruto y que a nosotros nos toca pulirlo, pero no lo sabemos pulir, entonces es un desperdicio. Los deportes es como “ahí está, tengan, lúzcanse” y no lo estamos haciendo.

¿Qué es lo que debe aprender el periodista mexicano de lo que se genera en otros países?

Para empezar, desarrollar en México el periodismo de investigación en deportes. No quedarnos en lo que pasa en el terreno de juego, tenemos que ir más allá. Detrás de los goles de un jugador, qué hay detrás de un club exitoso. Contar lo que nadie nos cuenta, lo que pocos nos cuentan.

Tenemos que aprender a escribir bien, no nada más a juntar letras. A de verdad hacer magia con las letras. No digo que seamos poetas ni nada así, pero, por ejemplo, no sé si has leído a Ramón Besa, o a algunos de los otros cronistas de El País, algunos otros cronistas de Argentina. Hacen maravillas con las letras y con las palabras. Es algo que deberíamos de envidiar y deberíamos de empezar a ensayar para ver si algún día nos sale.

Comunicóloga. Reportera. Antes en: juanfutbol, VICE en Español, Cámara Húngara, Goal en Español, Referee. Contacto: an.cmanjarrezt@gmail.com, Tw: @_anniemals

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