El riesgo de cambiarle la cara a un club de futbol

Juventus cambió su escudo. (Foto: goal.com)

“Los colores se defienden a muerte”, dice la frase futbolera igualmente empleada por jugadores, técnicos y aficionados; el argumento que valida la protección de lo que se siente propio, el equipo de futbol y todos sus símbolos se presumen intocables hasta que alguien asume el desafío. En el futbol mexicano hay más de un par de historias sobre cómo un cambio de identidad puede hacer que la gente tome las calles para marchar y encare a los dueños en el intento por recuperar la tradición.

La dirigencia de Morelia se atrevió a pocos años de tomar el mando, en 1999 se deshicieron del apodo “Canarios” que los había caracterizado por medio siglo para tomar inspiración de los bosques michoacanos y ser conocidos como Monarcas… Monarcas Morelia. Los diarios de la época narran la inconformidad de algunos aficionados que se negaban a ser relacionados con un mote afeminado: “se oye muy puñal. Nos van a llamar mariposones”. La indignación no se quedó ahí, pasaron más de veinte días del anuncio y la gente salió a las calles, liderados por una familia que por tradición había vestido la botarga del canario y amenazaron con organizar plantones en las instalaciones deportivas si no obtenían una respuesta satisfactoria.

Cámara Húngara platicó con Enrique Álvarez, especialista en marketing deportivo, y quien como aficionado vivió la transformación de Morelia cuando empezaba a identificarse con el equipo: “De niño me tocó ver el tricampeonato del América y como niño te apantallas con un equipo ganador, pero iba cada quince días a ver al Morelia y aprendí a querer al equipo viendo cómo se salvaba año con año del descenso. Entendí que tenía que apoyar a un equipo perdedor, pero no quería tener un equipo perdedor, quería verlo en liguilla, quería verlo ganando. Si me dieron la opción de que ese mismo equipo tuviera una nueva imagen, la acepté y a ese equipo lo quiero”.

“¡Canarios sí, Monarcas no!”, gritaban los indignados; pero no pasó nada, los dueños mantuvieron la decisión y sólo el campeonato del Verano del 2000, resultado de una agónica tanda de penales en la Bombonera, mandó el tema a segundo plano y hasta prácticamente el olvido. La nueva imagen estuvo acompañada por los resultados deportivos, la única copa de liga en su historia lleva grabado el nombre de Monarcas. ¿Que si extrañan ser Canarios? Sí, a la fecha los aficionados mayores hablan con nostalgia de esos años, pero la preocupación al momento es deportiva con el riesgo del descenso.

En el caso del Club Puebla, la transformación no fue por gusto, sino por obligación. La venta de las acciones del equipo por parte de Henaine Mehzer a la Familia Lopez Chargoy no incluyó la marca del equipo: escudo, el nombre Puebla Futbol Club y otros similares registrados por el anterior propietario ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial. La deuda adquirida y el impedimento legal no dejó otra opción, el cambio se anunció entre abucheos en el Clausura 2016.

El escudo del Puebla había pasado por diferentes modificaciones a lo largo de su historia, la última en 1983, pero la última fue radical. Buscó respetar los rasgos tradicionales en su esencia y los justificó en la presentación de su nueva imagen, pero no consiguieron la aceptación inmediata de la afición que en primer lugar reclamó la ausencia de la franja que siempre los ha caracterizado y continúa en el escudo aunque en tamaño pequeño.

“Es una falta de respeto a los aficionados que tanto tiempo que llevamos apoyando al equipo y que ahora nos hagan esto… se llevan mucha historia. Deberían conservar la historia que llevamos. Sus diseños son muy malos, creo que pudieron hacer algo mejor, algo similar al escudo”, comentó un aficionado a un medio local cuando las quejas eran recurrentes. La incomodidad permanece en quienes dicen no acostumbrarse a la nueva imagen.

Enrique Álvarez, especialista en marketing deportivo, considera que el impacto inmediato está en el ánimo de los aficionados por los momentos de tensión, pero a largo plazo la ganancia es mayor por ofrecer una oportunidad de escribir una nueva historia. “Ese riesgo lo eliminas con resultados deportivos. Lamentablemente los aficionados que están a favor del cambio no se manifiestan y solo se escuchan las voces inconformes, por eso hace mucho ruido un cambio de identidad”.

Las modificaciones son constantes en los clubes mexicanos, algunos más notorios que otros, pero desde que las marcas de ropa deportiva comenzaron a proponer diseños innovadores en las camisetas, la tradición y el respeto a los colores, el escudo y la historia son tema de todos los años en la época de presentaciones. De acuerdo con Enrique Álvarez, a los aficionados del futbol mexicano les hace falta aceptar los cambios: “siempre nos han enseñado que lo de antes fue mejor” y a los clubes, atreverse.

Para desafíos el de la Juventus a principios de año. El diseño rompió todo el esquema anterior y la modernidad se apoderó del escudo sólo con dos líneas sencillas que forman una letra J en contraste con el blanco y el negro. El presidente Andrea Agnelli fue claro al explicar su motivo, el futuro: “Tenemos que evolucionar también en nuestro lenguaje, hay que cambiar nuestra piel, queremos comunicar con nuestros nuevos objetivos. ¿Quiénes son? Los niños, el público femenino y los llamados ‘millennials”. Fin, sin romanticismo, y el nuevo escudo estará en las camisetas el próximo verano.

“Esperamos que esta falta absoluta de amor y de respeto por nuestra identidad, provoque reacciones: las que merece una burla al aficionado”, escribió un seguidor enfurecido del Atlético de Madrid después de la revelación del nuevo escudo y el nombre del estadio Wanda Metropolitano que estrenarán próximamente. La modernidad también fue argumento, eliminaron los detalles, redondearon los bordes y se enfocaron en los tres principales colores que identifican al club: rojo, blanco y azul.

La afición inició un movimiento de defensa: “el escudo no se toca” y además de las protestas manifiestas en plataformas digitales de recaudación de firmas, mostraron su desagrado vistiendo de negro durante un partido de Copa del Rey, la afición guardó silencio desde el inicio y hasta el minuto 19:03, año de la fundación del club; pero no consiguieron el eco deseado. Simeone negó haber notado diferencia en el apoyo y sobre el escudo había marcado su posición semanas antes: “en el mundo, la evolución existe y es continua”.

En México, España, e Italia el dilema es el mismo: cambiar o permanecer. ¿De qué lado estás?

Comunicóloga. Reportera. Antes en: juanfutbol, VICE en Español, Cámara Húngara, Goal en Español, Referee. Contacto: an.cmanjarrezt@gmail.com, Tw: @_anniemals

Comunicóloga. Reportera. Antes en: juanfutbol, VICE en Español, Cámara Húngara, Goal en Español, Referee. Contacto: an.cmanjarrezt@gmail.com, Tw: @_anniemals