Gatorade y Powerade, ¿son indispensables para ganar?…

Hace casi 50 años, el Gatorade hizo vomitar a los jugadores de los Florida Gators -sí, de ahí viene el nombre-, eran apenas los prototipos extremadamente salados que -ante la desaprobación de sus organismos- no lograron el cometido del doctor Cade hasta que el limón fue agregado a la fórmula. Entonces la sustancia secreta estuvo lista para ser la bebida hidratante durante los encuentros de futbol americano de los Gators. La marca cuenta que en ese torneo fueron campeones universitarios por primera vez en su historia.

Gatorade pasó por la NFL, Nascar, MLB, NBA antes de llegar al futbol. De una lata poco práctica a envases apachurrables y ergonómicos. Hoy están de su lado: Arsenal, Juventus, Liverpool y otros 50 equipos alrededor del mundo; tiene a James Rodríguez, Alexis Sánchez y Lionel Messi.

Powerade, originada por The Coca Cola Company en 1988, se encuentra por debajo en preferencia popular, sin embargo, ha llevado su fórmula muy lejos, fueron oficiales en Brasil para el Mundial y los Juegos Olímpicos.

Las bebidas deportivas ampliaron su mercado, dejaron de ser exclusivas de los atletas de élite, nos hacen creer que todos las necesitamos, ¿pero cómo funcionan?

En las pruebas de laboratorio, el doctor Cade descubrió que los atletas no recuperaban los electrolitos perdidos, a través del sudor, durante la actividad física intensa, en consecuencia, la deshidratación producía fatiga. La solución para el equilibrio fue “Gator’s aid”. Ahora se sabe -como resultado de las investigaciones del Colegio Americano de Medicina del Deporte- que además la pérdida de líquidos comprometería el funcionamiento cognitivo, la capacidad del trabajo muscular y de reacción.

Otro factor, argumentado por las marcas, es el vacío de carbohidratos. Ahí también participan las bebidas deportivas, los carbohidratos son combustible almacenado en los músculos en forma de glucosa; durante la actividad, los atletas requieren mayores cantidades para un correcto funcionamiento y los niveles contenidos en la sangre podrían verse afectados sin una fuente que alimente en las tres fases del juego.

“Por cada 500g de peso corporal que pierdas, bebe 500mL de líquidos, adicional a lo que tomas habitualmente”, recomienda Gatorade.

Vemos su nombre por todas partes, al borde de las canchas están los tanques repletos, los pendones cuelgan en los estadios, los comerciales rondan las redes sociales, los jugadores posan mientras beben y sonríen aliviados. Corremos un poco y las tomamos sin medida.

Se llaman bebidas isotónicas porque “el fluido tiene la misma concentración de ‘solutos’ (partículas) que los que se encuentran en la sangre y las células”, de acuerdo con Powerade, y contienen: sodio, potasio, carbohidratos -aportados por sales y azúcares-, colores y sabores artificiales.

¿Cuál es el problema con el agua?

“El agua es generalmente suficiente en sesiones cortas, pero para un periodo de ejercicio mayor a 60 minutos, una bebida deportiva isotónica es recomendable”, dice la nutricionista deporte Wendy Martinson a The Guardian.

Bajo esta lógica, los jugadores de futbol necesitarían reponer los electrólitos perdidos con bebidas deportivas y no cualquiera debería considerarlas por sus altos niveles de sales y azucares. Siempre existe la posibilidad de prepararlas en casa de la manera más pura posible.

“Para ayudarte a ganar desde adentro”, se lee en el sitio de Gatorade.

La comunidad científica no ha alcanzado un consenso respecto a su efectividad y cada postura tiene a sus investigadores adheridos a los resultados. Los que están en contra argumentan que existen centros de investigación que trabajan con PepsiCo y Coca Cola Company, respectivamente, para avalar resultados convenientes a sus ventas y han esparcido el temor a la deshidratación. Así lo sentenció el British Medical Journal en seis artículos publicados en 2012, ahí explicaron que incluso algunas organizaciones en favor de la salud promueven no prestar atención a las señales del cuerpo e ingerir líquidos sin tener sed. Durante la investigación, encontraron que más de la mitad de las menciones, en sitios en internet, a la mejora del rendimiento atribuido a 104 productos diferentes no ofrecen fuentes que sustenten sus conclusiones.

“Eso no quiere decir que la investigación sobre la hidratación con diferentes bebidas no es útil. Por ejemplo, puede ayudar a identificar qué bebidas ayudan al cuerpo a retener líquidos por mayor tiempo. Esto sería realmente benéfico en situaciones donde los atletas tienen acceso limitado a líquidos o no pueden hacer pausas para ir al baño”.

Pero la evidencia actual no es suficientemente buena como para informar al público sobre los beneficios y riesgos de los productos. De lo que podemos estar seguros es que las bebidas deportivas no están ayudando a los corredores casuales a convertirse en atletas olímpicos. De hecho, “si evitan estas bebidas, tal vez sean más delgados y más rápidos”, escribió Alberto Dolci, especialista en ciencias deportivas y nutrición, en The Conversation recientemente.

Comunicóloga. Reportera. Antes en: juanfutbol, VICE en Español, Cámara Húngara, Goal en Español, Referee. Contacto: an.cmanjarrezt@gmail.com, Tw: @_anniemals

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