La ciencia al servicio de la Liga MX

Equipos mexicanos se han modernizado, sin embargo, la ciencia aún no garantiza títulos.

Trabajos tácticos específicos (vídeos/cancha) Modelo Tuzo.

La ciencia en el futbol no es un hecho novedoso, el conocimiento sobre sus alcances es más claro en tiempos recientes, ¿de qué manera ha colaborado en los últimos años a mejorar el desempeño de los futbolistas?

Santos, Monterrey, Pachuca, Atlas, Tigres, América, son algunos de los clubes de la Liga MX que tienen en el método o proceso científico, una forma de mejorar el rendimiento en la cancha -aunque como detallan quienes están involucrados en estas nuevas áreas en el futbol mexicano- nada es predecible. Al departamento que tienen todas estas estrategias le conocen como Inteligencia Deportiva.

José Riestra, vicepresidente de Desarrollo Deportivo de Santos Laguna, habló hace unos meses sobre el departamento y dijo: “lo único que hacemos es tratar de reducir el riesgo al máximo, en el futbol hay particularidades que no se pueden predecir”.

Cuando hablamos de Inteligencia Deportiva, nos referimos a una serie de elementos tecnológicos que nos ayudan a conocer el rendimiento de los jugadores y maximizarlos, investigación de datos, análisis de información, visitas a otros países para mirar refuerzos, informes detallados de software que miden cada pase o tiro a gol que realiza un futbolista.

Nada se escapa a los datos, a la ciencia y a la tecnología.

Cámara Húngara contactó a Albert Rudé, Doctor en Ciencias del Deporte y entrenador profesional en Pachuca FC, para resolver algunas dudas al respecto.

Cuando hablamos de parámetros podemos encontrar grandes avances en la optimización de procesos fisiológicos vinculados al rendimiento físico y a la recuperación de esfuerzos. En otros campos como la prevención de lesiones estos avances también han tenido una enorme influencia.

Ahora bien, la ciencia establece unos márgenes de los cuales no podemos salirnos debido a las evidencias que tenemos de estos, pero todo aquello que está dentro de dichos marcos es tan grande, complejo e incierto, que el futbol se podría aún clasificar como un deporte pre-científico.

Es claro que existe una ventaja, aunque solo en una parte de las que componen el rendimiento deportivo. Imaginemos que nuestro equipo es muy físico, necesita dinamismo y muchos metros a alta intensidad para poder competir. En ese supuesto la importancia de la tecnología aumenta, ya que, si el equipo no tuviera tanta necesidad de una optimización máxima de sus capacidades físicas, el aporte de los dispositivos sería menos valioso.

Hablando del costo económico, este no supone un problema para un equipo de Primera División, aunque sí puede serlo para equipos militantes en categoría inferiores a la máxima categoría. Aun así, lo más importante es el capital humano que recoge, trata, analiza y presenta las conclusiones de la información obtenida para que el cuerpo técnico la pueda poner en marcha correctamente en los trabajos diarios de preparación.

Para mí, ha sido en términos de rendimientos fisiológicos, recuperación de esfuerzos y prevención de lesiones. Últimamente está surgiendo la realidad virtual para empezar a entrenar parámetros perceptivos y decisionales en entornos tácticos, sistemas que pueden llegar a ser muy relevantes en un deporte como el futbol, aunque siempre limitados por factores subjetivos, de contexto inmediato (situación de juego), de metacontexto (resultado, minuto de juego, importancia del partido, resultados anteriores, rivales próximos), y de otros muchos parámetros tan incontrolables como el azar.

El mayor desafío sería conseguir conocimiento totalmente objetivo que permitiera garantizar unos mínimos de rendimiento, algo que sinceramente no creo que llegue a ser posible en un deporte tan hipercomplejo como es el futbol.

En 2015 Messi posó junto a Totti y publicó la imagen en Instagram, millones de likes la llevaron al protagonismo instantáneo, pero los observadores notaron algo más que a dos ídolos sin camisa después de un amistoso: el top del argentino.

¿La “Pulga” usa top deportivo? No, algunos artículos periodísticos silenciaron las dudas, la prenda que vistió valía aproximadamente 1,500 euros, su labor era medir el ritmo cardíaco, la distancia recorrida, la carga metabólica durante el partido y entregar la información a los dispositivos móviles del cuerpo técnico.

La tecnología dejó de ser extraña, nos acostumbramos a ver a los jugadores con los chalecos GPS y ellos se habituaron a utilizarlos, aunque al principio los rechazaron.

Luis Enrique, técnico del FC Barcelona, explicó su uso: “Te dan mucha información de qué es lo que hacen y a qué intensidad lo hacen los jugadores. También sirven mucho para prevenir. En el caso de que haya un jugador que se inhiba por algún dolor y no tenga los mismos apoyos, la misma carga con las dos piernas se ve claramente con el GPS y se puede anticipar”.

Barcelona no era el único club ni el primero, habíamos visto a Zlatan usando algo similar, pero en entrenamientos y encuentros amistosos. Hasta que la FIFA, en 2015, aprobó el uso de Sistemas Electrónicos para el Análisis del Rendimiento (EPTS) en los partidos. Después de evaluaciones y discusiones sobre los parámetros de aplicación, acordaron que cada liga decidiría su uso. Los dispositivos deben cumplir con dos condiciones: no poner en riesgo la seguridad del jugador y los datos no pueden ser transmitidos en tiempo real a la zona técnica.

Los chalecos de compresión son un ejemplo.

Existen otras formas de medir el rendimiento de las plantillas o prevenir lesiones; como el balón inteligente de Adidas que utilizó Alemania en el Mundial de Brasil para determinar potencia en disparos y colocación durante las prácticas; algunos clubes de la Premier League utilizan cabinas de sueño para monitorear el descanso de los futbolistas y en el Mundial Femenil de 2003 comenzamos a ver las bandas de protección en la cabeza de las jugadoras para aminorar las consecuencias de un posible impacto. Y eso es solo lo que vemos.

Albert Rudé tira una serie de preguntas para la reflexión:

“¿Quién puede asegurar que jugando con un sistema concreto ganaremos? ¿Y si utilizamos un juego combinado aumenta la probabilidad de victoria? ¿O sería mejor utilizar balones largos? ¿Defensivamente marcamos al hombre o zonalmente para recibir menos goles? ¿Abrimos extremos por fuera o por el contrario utilizamos muchos jugadores por dentro, todo para tener más ocasiones de gol? ¿Le pedimos al delantero centro que no salga de su zona para estar más cerca de la portería, le dejamos salir a jugar fuera de sus espacios o sencillamente jugamos con falso nueve? Un millón de preguntas más que no se pueden resolver mediante la ciencia seguirán haciendo del futbol el deporte más incierto del planeta…”

Comunicóloga. Reportera. Antes en: juanfutbol, VICE en Español, Cámara Húngara, Goal en Español, Referee. Contacto: an.cmanjarrezt@gmail.com, Tw: @_anniemals

Get the Medium app

A button that says 'Download on the App Store', and if clicked it will lead you to the iOS App store
A button that says 'Get it on, Google Play', and if clicked it will lead you to the Google Play store