Personajes de ficción, la carta de presentación de Tokio

Mario Bros presentó a Shinzo Abe. ¿Lo recuerdan? El plomero italiano le prestó su popular atuendo para saludar al mundo en la Clausura de los Juegos Olímpicos de Río. El primer ministro de Japón salió de uno de los túneles verdes del videojuego, no llevaba una bandera, pero sí la gorra de Mario y la agitó como si lo fuera. Abe mostró una sonrisa ligera mientras sostenía una pelota roja… el sol naciente; no sonó el himno, pero sí el soundtrack oficial del Super Mario. Inconfundible. “Abe Mario” fue trending topic en instantes, el valor de las acciones de Nintendo se elevó en el mercado japonés.

Tokio reunió a los referentes del país en un video: la cultura pop y la tecnología. También aparecieron los atletas, pero sus nombres no son tan conocidos como el de Doraemon, Hello Kitty o los hermanos Koriotto; el protagonismo de los personajes hizo estallar al Maracaná y el entusiasmo en redes sociales. Los aficionados al deporte -y los que no- se frotaron las manos… “si esto fue la presentación, ¿qué nos espera en la inauguración?”

En Japón saben lo que hacen, ya tenían un representante de caricatura. El gato cósmico que viaja en el tiempo, Doraemon, fue presentado en 2008 como embajador del anime. El Ministro del Exterior presidió la ceremonia en una sala de recepciones oficiales, la botarga del gato robot sonrió para las fotografías frente a un plato repleto de sus pastelillos favoritos. En 2013 lo nombraron embajador de la candidatura de Tokio para los Olímpicos, el objetivo estaba claro para los líderes de la campaña: “inspirar a los jóvenes de todo el mundo” a través de la cultura pop japonesa y “sumar credibilidad a nuestra promesa de ofrecer una celebración dinámica”. No es un gato cualquiera, Doraemon es considerado un héroe en Asia.

Este proyecto tiene origen en el concepto Cool Japan, adoptado en 2005 como parte de un plan de posicionamiento de marca país para fortalecer relaciones diplomáticas a través de la cultura japonesa utilizada como soft power. La presencia constante de sus personajes, productos de moda, comida, música y tecnología supondría también un atractivo para los viajeros. Las industrias creativas debieron crecer durante este tiempo, pero artistas y empresarios acusan que ha faltado apoyo del gobierno para hacerlo una realidad. La industria del anime vio disminuidas sus ventas en la década pasada.

El guerrero saiyajín del Planeta Vegeta nació en 1984 de la pluma de Akira Toriyama, sus aventuras son narradas en un manga que ha vendido más de 230 millones de copias a nivel mundial. La adaptación anime para televisión ha sido traducida al inglés, español, alemán, francés, portugués, chino, catalán, árabe y las transmisiones de la serie continúan, además de las películas. Normal que la aparición de Son Gokú al lado del logo de los próximos Juegos causara tanto alboroto hace unos días.

La imagen del héroe de peinado alborotado y cola de mono ha comenzado a venderse en artículos oficiales de Tokio 2020. Gorras, mochilas, termos, camisetas, estuches, llevan impresa su cara junto a las de Sailor Moon, One Piece, Naruto, Astroboy, Crayon Shin-chan, Yo-Kai Watch y Pretty Cure. Ninguno fue trending topic por el anuncio de un supuesto nombramiento como embajador, que aunque no ha sido confirmado oficialmente, así fue difundido por blogs de fanáticos al anime y los videojuegos en América Latina: “¡Por las bolas del Dragón!, Gokú ha sido nombrado embajador!”. Faltan poco más de tres años y las notas de los Juegos han dejado de ser exclusivas de las sección deportiva.

La mayoría de los personajes protagonistas de su campaña de promoción fueron popularizados en los 90 y principios del nuevo milenio. Son precisamente los millennials los más interesados en seguir los Juegos Olímpicos. La NBC publicó, poco después del cierre de Río 2016, que su principal audiencia se encontró en los jóvenes de entre 18 y 34 años a través de la televisión y otras opciones digitales.

Algo similar ocurrió en México, de acuerdo con datos de la consultora Aegis Media, el rango de edad predominante fue de 30 a 44 años, seguidos de cerca por los espectadores de entre 19 y 29 años. La organización ha apostado por los intereses de la audiencia joven para acercarlos a su cultura.

La visión de los organizadores de Tokio 2020 considera tres objetivos fundamentales que conectan con sus pretensiones globales: logros personales, unidad en la diversidad y conectar con el futuro; todos desde la perspectiva de los atletas, los habitantes, los visitantes y el mundo que los conocerá gracias a las transmisiones. El relanzamiento del concepto Cool Japan, a propósito del megaevento, se muestra como una nueva oportunidad de hacerlo funcionar.

Comunicóloga. Reportera. Antes en: juanfutbol, VICE en Español, Cámara Húngara, Goal en Español, Referee. Contacto: an.cmanjarrezt@gmail.com, Tw: @_anniemals