“Tristemente la gente ubica como periodistas deportivos a los que salen en televisión”

Un ejercicio rápido. Entra al buscador y escribe: periodistas deportivas mexicanas. ¿Qué encuentras en la primera página de resultados?, ve a la segunda, ¿algo cambió? Entonces habrás notado que las referencias incluyen al menos una de estas palabras: “sexy”, “guapa”, “hermosa”, “bella”, “solicitada”, “linda”, “hot”. ¿Qué hay del ejercicio periodístico? Nada. Como si no existiera.

Claudia Pedraza Bucio es doctora en Ciencias Políticas y Sociales por la UNAM e investigadora en temas de género, en días pasados obtuvo el primer lugar en el Concurso de Tesis en Género “Sor Juana Inés de la Cruz”, en la categoría de Doctorado, con el tema: “Jugar como visitantes: análisis del ejercicio periodístico de las reporteras de deportes en la prensa de circulación nacional”.

Cámara Húngara conversó con ella para conocer el panorama actual de la profesión en México, a partir de los resultados de las investigaciones realizadas a lo largo de su trayectoria.

El tipo de investigación que yo hago y que trato de proponer está vinculada a lo que llamamos estudios de género, aunque pareciera que nada más se trata de hablar de mujeres -porque sí parece cuando lo platicamos- se trata de analizar cómo es que en la vida social vamos construyendo modelos de lo que significa ser hombre y ser mujer, la masculinidad y la feminidad, cómo esos modelos los aprendemos a lo largo de nuestra vida y se van reproduciendo en muchos espacios.

Me ha interesado mucho el deporte porque curiosamente toda la cuestión del imaginario deportivo de las sociedades reproduce muy bien esos estereotipos y además tiene muchísima fuerza porque el mundo del deporte nos parece muy noble y sin querer ahí va una serie de ideas de todo esto que es el género.

El tema lo empecé a trabajar en 2011. La pregunta inicial era por qué había tan poquitas mujeres en la prensa deportiva en general; para mí fue muy curioso pensar que cuando hablas de periodismo deportivo, los primeros que se vienen a la mente son hombres y si vemos libros de historia del periodismo deportivo, que son pocos buenos, pues siempre te hablan de los mismos: José Ramón Fernández, pero antes de él igual Fernando Marcos, el “Mago” Septién y los primeros cronistas. Pero siempre aparecen figuras masculinas, a partir de esto empecé a escarbar y en realidad las mujeres tienen mucho más tiempo del que pensamos en las redacciones.

¿Por qué a pesar del tiempo que han estado picando piedra en las redacciones son poquitas? Algo de lo que me sorprendió en la investigación es que la primera mujer que firmaba como reportera es de los años 50, entonces uno piensa que esta cuestión del boom de las periodistas deportivas es muy reciente, como que todo el mundo ubica que de Inés Sáinz para acá ha crecido la presencia de las mujeres y pues no, la realidad es que hay historias de mujeres que se iniciaron en las redacciones, muchas se quedaron, muchas se salieron porque no tenían las condiciones para seguir. Sí son poquitas, pero son más de las que imaginamos. Si bien siempre han sido pocas, tienen más años de los que imaginamos.

Claudia Pedraza cuenta que se enfocó en los medios impresos y, además de la parte teórica, su investigación se dividió en dos partes; la primera tenía como objetivo identificar los orígenes del ingreso de las mujeres a las redacciones deportivas y la segunda, identificar lo que ocurre en su ejercicio periodístico, sus experiencias, en dónde publican, qué publican, y cómo puede relacionarse con los contenidos generales en la prensa mexicana. Realizó alrededor de 30 entrevistas a reporteras con experiencia desde 6 y hasta 40 años en el medio.

Me sorprendía que sin importar el año en que hubieran llegado ni cuánto tiempo tuvieran en las redacciones, todas iniciaban diciéndome lo mismo: que cuando ellas ingresaban, les preguntaban si sí sabían de deportes. Me parecía un poco increíble que a pesar de todo el avance que se tiene en el ámbito deportivo y de que cada vez vez hay más mujeres en el deporte y que los Juegos Olímpicos de Londres fueron los primeros que ya reportaron cuotas de igualdad de participación, todavía existiera el signo de interrogación cada que una chica llega a una redacción y me pareció muy particular porque es algo que no ocurre en otros espacios, en otras secciones. No tengo conocimiento de que una chica que llegue a la sección de salud y le pregunten si sí sabe de salud o si es doctora.

En las experiencias que me contaban siempre les preguntaban si sabían deportes o si habían practicado deporte, como si el practicar deporte te diera el conocimiento válido para poder desempeñarte como periodista deportiva. Eso te lleva a revisar cómo es que se socializa el deporte en hombres y mujeres, entonces encuentras que sí es muy distinto cómo nos acercamos mujeres y hombres al deporte por los mismos procesos de socialización.

Una de las cosas que sí puedo decir después de la investigación es que no hay ningún editor que se levante diciendo: “hoy voy a ser machista, hoy voy a ser sexista en esta página que voy a publicar”, “voy a discriminar a una reportera mandándola a cubrir esto”, es algo que está tan naturalizado que lo reproduces en actos muy pequeños, muy cotidianos, que no te das cuenta. Una parte de acercarte a las mujeres es que cuando se juntan estos pequeños actos, encuentras una gran estructura de por qué es complicado ingresar a las redacciones de deportes o mantenerse en las redacciones, una cosa es entrar otra es mantenerse, la otra es tener un puesto donde puedas tomar decisiones editoriales.

Un poco y creo que de ahí salió el título de la tesis, hacía esta analogía de que juegan como visitantes, a lo largo de la vida se van dando cuenta que el deporte no es una cancha propia, pero que también van encontrando elementos y experiencias, como los hermanos que las llevan a los partidos, los primos que se sientan con ella a ver los partidos de futbol, el papá que le dice: “ven, siéntate, te voy a explicar” y que todas esas experiencias las van acercando al deporte de una manera distinta. Sin embargo, cuando ya llegan a las redacciones, tienen que adaptarse a condiciones que podrían ser las de algún equipo visitante.

Es distinto cuando tú estás en tu casa, con tu gente, en un estadio que tú conoces, que toda la vida has conocido y los ojos de todos los espectadores apoyándote… y la idea de este equipo visitante, observado para ver si hace algo mal, o si hay algo que no marcó el árbitro que se le pueda sancionar y todo el tiempo estar recibiendo insultos, los gritos del público en contra, complica que tengas un desempeño óptimo, pero tienes que jugar para conseguir lo que te has propuesto, en este caso el periodismo.

Creo que modificar estas ideas corresponde a todos. Mucho de que exista este pensamiento de que los deportes son ámbito para hombres tiene que ver con todo lo que hemos crecido viendo en los medios de comunicación, el deporte femenil, el deporte varonil, a quiénes vemos a cuadro hablando de deportes, lo que vemos que hacen las mujeres que están a cuadro, sobre qué nos hablan y creo que todos reproducimos, en estas redacciones, en nuestros actos cotidianos. No creo que alguien se levante pensando en ser machista. Eso incluye también a las propias mujeres, si tú creciste toda la vida creyendo que tú debes de ser de esta forma, es muy probable, por mucho que tengas consciencia que esto no es adecuado, que en algo muy cotidiano reproduzcas estas ideas.

En el periodismo actual prevalece la idea de que sólo se reproduce información, que son datos, y no es cierto, estamos construyendo historias, se están reproduciendo formas para que otros entiendan la realidad y no podemos ser tan irresponsables como para no pensar en que muchas de estas cosas que construimos no impactan en lo que la gente cree acerca de la realidad, hay que estar conscientes de esta desigualdad, y de todo tipo, que se reproduce en la información.

Claro, hay un doble discurso, mantengo que no sé si sea como tal intencional, pero que es muy evidente. Hace unos días, por ejemplo, Récord saca una nota en esta idea de la preocupación por el incremento de la violencia contra las mujeres, y general en la sociedad, donde hablan justamente de la cantidad de mujeres que están siendo asesinadas en el Estado de México y te maneja un reportaje con cifras e incluso todo este movimiento de mujeres que han salido a manifestarse por eso y en la última página tiene a la chica de la semana o la chica más candente en bikini que no es deportista, seguramente, y si lo es, es una deportista con ciertas características físicas, asociadas al ideal de belleza. Si no, es la esposa de algún futbolista y si no es la esposa de algún futbolista, no importa, es una chica guapa que aparece en su contraportada.

Me parece que es muy irresponsable pensar que ese tipo de imágenes, que son sumamente comunes en los espacios deportivos, no tienen nada que ver a la violencia que pueden encontrar las mujeres en general en la sociedad. No significa que por culpa de esas imágenes, los hombres cometan violencia contra las mujeres, no opera así, es mucho más complejo, pero justo lo que está reforzando es ese imaginario sobre las condiciones, sobre lo que significa ser mujer. Entonces sin duda, en estas imágenes que se manejan se reproduce este discurso de sí nos preocupamos por todo lo que está pasando, pero por el otro lado, tú estás contribuyendo.

Y a nivel de inclusión de mujeres también, creo que no ocurre tanto en medios digitales y medios impresos justamente porque las mujeres no se ven, ocurre menos en radio porque tampoco se ven, pero en donde más se ve este doble discurso es en los espacios en televisión, que es en donde adquieren más popularidad. O sea, tú puedes ser muy buen periodista, pero la gente va a identificar al que sale en televisión, por los índices de lectura en este país, por las posibilidades de adquirir o consultar ciertos medios impresos o en línea, por las facilidades que ofrece la televisión.

Tristemente la gente ubica como periodistas deportivos a los que salen en televisión y digo tristemente porque no siempre son los más preparados y no son los que ejercen el periodismo. Dentro de este medio, la inclusión de mujeres ha estado muy ligada a aprovechar su presencia para atraer la mirada varonil, bajo un supuesto que es que la mayoría de quienes consumen la información deportiva son hombres. Bajo esta idea muy absurda de, claro, como nada más me van a ver hombres voy a poner una mujer para que me vean más hombres.

Tiene una implicación negativa no digamos para lo que cree quien quiere tener un lugar en ese espacio. Sino en el imaginario de las audiencias, que son finalmente quienes validan muchas veces que una persona esté o no esté en estos espacios. Si tú como estudiante de comunicación, tienes interés en el periodismo deportivo, tus referentes van a ser estas mujeres y una de dos, o vas a tender a hacer todo lo posible por parecerte a esas mujeres o te vas a desilusionar porque vas a decir: “yo no quiero hacer eso”. A menos que en el camino te encuentres con otra mujer que no esté en esos espacios y te pueda decir: “sí hay otras formas de ejercer el periodismo deportivo sin que tengas que hacer esto”.

Te sirve para colocar el tema en ese momento pero para efectos de conseguir la igualdad, la inclusión y de ser medios que reflejen la diversidad pues no porque no modifica lo que se tiene que modificar: la cotidianidad, las prácticas, la rutina, con la que día a día se construye el periodismo. No modifica los puestos que ocupan estas mujeres, no modifica el tipo de rutinas que enfrentan, que no son diametralmente opuestas a las que pueden enfrentar los reporteros, pero sí tienen ciertos mecanismos que los van alejando de las posibilidades de ocupar un espacio, no solamente una semana sino todos los días.

La idea con este tipo de conocimientos, para que puedan generar algo más allá de la academia, es crear pautas, campañas, trabajo con medios de comunicación para ir cambiando esas formas de reproducir y de representar en general a hombres y mujeres, de producir contenidos que puedan cambiar lo que es el género en la sociedad, qué se produce, qué se puede cambiar, quiénes producen, que se está produciendo y cómo ahí se pueden encontrar las pautas de lo que se puede modificar.

Creo que siempre la investigación social y la investigación de género lo que busca son los cómos, de repente parece que producimos datos que evidencian algo que pareciera que no necesita evidenciarse, pero que justamente los tenemos todos los días y que hay mucha desigualdad genérica. De repente hay velos de igualdad porque decimos “si hay muchas mujeres deportistas, seguramente hay condiciones de igualdad” y no es cierto.

Comunicóloga. Reportera. Antes en: juanfutbol, VICE en Español, Cámara Húngara, Goal en Español, Referee. Contacto: an.cmanjarrezt@gmail.com, Tw: @_anniemals

Comunicóloga. Reportera. Antes en: juanfutbol, VICE en Español, Cámara Húngara, Goal en Español, Referee. Contacto: an.cmanjarrezt@gmail.com, Tw: @_anniemals