Un martiniqués en la Champions

Ningún evento es tan esperado como la final de la Champions League cada año. Pocos instantes en el deporte tan solemnes como el de su himno en un estadio repleto de emociones por disputarla sobre la cancha y la fortuna de presenciarla en la tribuna. Al final, después de meses de búsqueda quedará resumida en un frente a frente inolvidable para ambos lados. Vende más que cualquiera, la última ocasión, Real Madrid vs Atlético de Madrid, cautivó a 350 millones de personas alrededor del mundo, a diferencia de lo que consiguió el pasado Super Bowl con 150 millones.

Esta semana la historia inicia de nuevo con los gigantes de siempre y los ilusionados trabajadores de la hazaña personal, para algunos, la clasificación. La Champions es mucho más que el éxito de los clubes europeos cuyas expectativas desprecian la clasificación a la fase de grupos y cuentan por millones a sus aficionados alrededor del mundo. En la misma competencia caben el delantero del club más popular del mundo, Cristiano Ronaldo, con 116 millones de fanáticos en su página personal y Steeven Langil, mediocampista del Legia Varsovia, poseedor de una modesta cuenta pública, abandonada, de 600 seguidores en Facebook. El 18 de octubre estarán en el mismo campo, sus objetivos son distintos.

Hablemos de un personaje oculto. Steeven Langil, tiene 28 años, es martiniquense, probablemente en este continente muy pocos saben de él, pero esta será su segunda oportunidad en la máxima competencia de clubes. En 2010, cuando jugaba para el AJ Auxerre, también enfrentó al Real Madrid y nada pudo hacer para evitar la goleada 5–0 en la serie ni la que recibieron del Milan por cuatro goles, sin embargo, ya puede contar que marcó una anotación que al menos regaló una alegría a su equipo en el triunfo frente al Ajax. Steeven ingresó de cambio y marcó, aunque el camino terminó en la primera fase.

Su experiencia es discreta, la mayor parte de su carrera la ha desarrollado en la Ligue 2 con ese equipo, pero entre varios préstamos en sus primeros años de carrera y un paso favorable por el futbol de Bélgica ha vestido 8 camisetas diferentes desde su arranque profesional en 2006. Este verano cambió de residencia, de Beveren, hogar del K.V. Red Star Waasland-Beveren, a Varsovia, en Polonia, con un club que ha ganado once títulos de liga y es de los favoritos de la afición, aunque sin títulos internacionales. Apenas aterrizó y debió concentrarse en ganar el boleto, ahora que lo tienen, el sorteo dictó que se encuentren además con el Borussia Dortmund y el Sporting de Lisboa.

El futbol europeo está dominado por jugadores franceses, según los registros de la UEFA, son 699. Steeven, entre ellos, por su origen en Martinica, una isla ubicada en el Mar Caribe y considerado territorio francés desde 1674. Su población está constituida en un 90% por descendientes africanos y mulatos. La vida ahí no es siquiera cercana al glamour de la rutina en parisina, por ejemplo; son beneficiarios de los fondos estructurales que entrega la Unión Europea a las zonas económicas menos favorecidas. Ahí nació él, específicamente en la capital, Fort de France, que no lo fue hasta que la catastrófica erupción del volcán Monte Pelée destruyó la comunidad entera de Saint Pierre, allí perecieron 30 mil personas, era entonces la región principal por su poderío económico gracias al comercio.

También conocida como “Isla de las flores”, precisamente por el colorido y variedad de la flora. Encuentra en el turismo una de sus principales fuentes de empleo, sus playas de arena blanca y dorada son puntos de atracción para los visitantes. Martinica es uno de los destinos principales en el Caribe, que el año pasado recibió a 28,7 millones de turistas. De ese paraíso de descanso para europeos partió Steeven, el mediocampista que alguna vez fue seleccionado francés con la Sub-21, con primer destino en Nimes, Francia.

Como referencia de Langil hay un gran gol que le marcó a su exequipo, Royal Excel Mouscron, y su reciente temporada con el Waasland-Beveren. Pero lo último es un video de una exhibición de su talento musical en el Aeropuerto Chopin de Varsovia; en el lugar existen dos pianos para uso público y en espera de un vuelo con el equipo, el martiniquense tomó asiento y comenzó a tocar entre las sonrisas y el asombro de sus compañeros. Él es parte de esta Champions League.

Comunicóloga. Reportera. Antes en: juanfutbol, VICE en Español, Cámara Húngara, Goal en Español, Referee. Contacto: an.cmanjarrezt@gmail.com, Tw: @_anniemals

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