Es una liguilla, aunque no se siente tanto (culpemos a la costumbre), le falta la locura por las calles, la afición no tiene que pelearse por boletos, pero eso sí, la reventa ahí está, frente a las taquillas abiertas y junto a la policía. Es el Estadio “Chivo” Córdova, la casa de los Potros de la Universidad Autónoma del Estado de México. Hoy hasta hubo entrada gratis para la comunidad universitaria en la tribuna popular — solo si llegaban antes de las siete- y así se explica que un puñado de jóvenes corriera con mochila hacia las puertas cuando le quedaban cinco minutos a la promoción. Nadie se pregunta por el rival, los Bravos de Juárez, y seguramente pocos saben de quién se trata, hay futbol y es en casa, con eso basta.

Potros está lejos de ser Tampico Madero, el equipo que reúne a casi 20 mil en sus mejores ocasiones. Su historia tiene 34 años. El equipo universitario los derrotó en su cancha para ascender.

El “Chivo” existe desde 1964 en el Cerro de Coatepec, rodeado por las facultades, la biblioteca, el museo y muy, muy cerca de la Bombonera del Toluca; pero hasta hace poco, en el mapa del futbol nacional su sitio era discreto. Los Diablos Rojos debieron autorizarles para compartir la ciudad y quizás sin desearlo, un poco del cariño. La camiseta de Potros suele llevarse debajo de los colores apropiados por historias personales; a nadie se le puede culpar de no seguirlos “desde la cuna” si el equipo universitario consiguió el ascenso sorpresivo el año pasado.

La infidelidad no se considera, se vale querer a Potros y tener otro amor; este pertenece al estudiante, al profesor, al egresado, al administrativo. El vínculo académico no lo hace recatado, este es un partido de futbol como cualquier otro en México, las mentadas de madre se hacen presentes con tanta frecuencia como los gritos de apoyo y la intimidación al arquero en los despejes. Hace tiempo que la Universidad dejó de luchar contra ese grito, la campaña fue motivo de risas y ahí la abandonaron. En el anonimato de la multitud todos gritan, aunque anteponen “con todo respeto” a coro. En otros, parece más una ceremonia cívica.

Este estadio tuvo que prepararse para el futbol de Ascenso, fue remodelado, sin tocar Aratmósfera, el mural que llena de color la tribuna abierta y que es obra del pintor mexiquense Leopoldo Flores. El distintivo de la casa de los Potros y un motivo para ponerlo en el mapa del aficionado.

El visitante recibió calor no solicitado desde la tribuna en el calentamiento, el público concentró la presión en el más conocido, su arquero Cirilo Saucedo. Al borde de la cancha, Alejandra de la Vega, propietaria del club, destacaba con la camiseta verde fosforescente y la X delineada con color rojo en el pecho, como alguna vez lo hizo entre los pantalones largos de los dueños que pretendieron cerrarle el camino en “terreno masculino”. La fecha de su primer partido en el Ascenso, julio del 2015, dice que los Bravos son novatos, sin embargo, en su torneo debut ganaron el título y ahí van de nuevo.

¿Que si el campeonato es el único motor del aficionado? Seguramente lo es, pero en el caso de Potros también representa incertidumbre. El riesgo de ascender a Primera División implica enfrentarse con la incapacidad de asumir el alto costo del sitio, las limitaciones de la plantilla y la alta competencia. La venta de la franquicia se escucha entre murmullos de los aficionados cuando se plantean la posibilidad del ascenso; aun así, los Potros han participado en las dos liguillas desde que son parte.

Ese temor no existe entre los cantos y los gritos de gol ahogados. Las porras en la zona más costosa de estadio conservan la línea institucional: “¡Patria, ciencia, trabajo… ¡Universidad!… ¡Potros!” y claro, se mezclan con el humor popular de las gradas en donde profesores y alumnos se encuentran. Los de las cervezas iban y venían, oscurecía en el cerro, pero el frío ni se sentía, la sed volvía y resurtían las charolas. La lluvia ahuyentó a muchos en la tribuna abierta al cielo, otros se fueron porque el último Potrobus pasa a las 9 y del gol, ni rastro.

A la chica de atrás le gusta venir al estadio por el ambiente… pero reconoce que del deporte sabe casi nada, entre risas, cuando pregunta sobre el motivo de los tiros de esquina. El novio le explica paciente. Ella celebra el gol aunque no entienda muy bien qué hace ahí.

Al rival debía costarle llenar los pulmones con el paso de los minutos a más de 2,600 metros de altura y no lo dejaron cansarse, fue Potros quien esperó en su cancha, la propuesta se quedó para después. Bravos pegó primero y de cabeza, el nombre del anotador, Leandro Carrijo, sonó entre el lamento y las mentadas del “Chivo”. La venganza tardó algunos minutos en ejecutarse desde fuera del área por Dante Osorio.

“¿Quién, si no era él?“, se escuchó en la celebración. “¡Oleee, oleee, oleee, oleee, oleee… Dante, Dante!”, la afición le canta al jugador de casa, el vínculo es auténtico con el delantero que fue líder de goleo en la Segunda División en el torneo del ascenso. Cuando Potros comenzó a probarse en esta categoría, su lugar era la banca, mientras jugaban los de experiencia llegados de otros clubes, pero los goles en momentos precisos y el trabajo lo regresaron al que fue su sitio. La afición lo llamó justicia. Este equipo que comienza a asentarse en la ciudad tiene a su ídolo, uno que luchó durante años por ese lugar.

La noche terminó con el vaso medio vacío a pesar del empate, las emociones se las llevan otros. Los vecinos de asiento aproximan que volverán a encontrarse en el mismo lugar hasta julio, al inicio del otro torneo. No hay mucha fe para la vuelta en Ciudad Juárez. Aplauden y se van.

Este espectáculo del Ascenso Mx falló en la fluidez para embobarnos, culpemos a la resaca de la Champions League. También se siente más humano. Los que apenas existían hoy son.

Comunicóloga. Reportera. Antes en: juanfutbol, VICE en Español, Cámara Húngara, Goal en Español, Referee. Contacto: , Tw: @_anniemals

Comunicóloga. Reportera. Antes en: juanfutbol, VICE en Español, Cámara Húngara, Goal en Español, Referee. Contacto: an.cmanjarrezt@gmail.com, Tw: @_anniemals